Archivos por Etiqueta: sandra canudas

Turismo, “comodín” económico en tiempos de crisis

7 may

El turismo es una de las industrias más importantes del mundo: representa el 5% del PiB  mundial y moviliza a casi mil millones de turistas al año, según datos de la Organización Mundial del Turismo. El Consejo Mundial de los viajes y el Turismo cifra su volumen de negocio generado por este sector en 5 billones de euros anuales.

En el año 2011 España recibió 56,7 millones de turistas internacionales, un 7,65% más que en 2010, procedentes especialmente del Reino Unido, Alemania y Francia, según Frontur. Cataluña es la comunidad que más turistas internacionales recibe /13,7 millones en 2011) y también es la principal emisora de viajeros en el extranjero (28,3%).

Según el Instituto de Estudios Turísticos, el turismo  en España representa el 10% del PIB y emplea a 2,5 millones de personas, casi un 50% en al hostelería. En Cataluña, supone el 12% del PIB y emplea a 400.000 personas, de acuerdo con las estimaciones de la Agencia Catalana de Turisme.

Proyectos para cambiar el mundo

3 ene

Concurso x jóvenes con ideas para crear impacto positivo en su comunidad. ¡Proyectos para cambiar el mundo!

http://www.concursocambiatumundo.org/

Manual del Género en la investigación

3 ene

Manual el género en la investigación es un Informe dividido en tres partes:
- Introducción general al género en la investigación.
- Cómo llevar a cabo investigaciones sensibles al género.
- Género y…
Se puede consultar el informe completo haciendo:

http://e-igualdad.net/informes/manual-genero-investigacion

¡La seguridad vende! “Algunas reglas turísticas de seguridad”

19 nov

Muchas veces la inseguridad solo la enfocamos desde la lógica de un escenario y un entorno fijo: un restaurante en una calle con poca luz, un hotel en un barrio marginal (las posibles soluciones en estos casos pasarían por mejorar la iluminación, crear servicios de transfer, contratar un responsable de seguridad en la calle rodeando el perímetro de la zona…) pero también, hay que entenderla desde una perspectiva dinámica de movilidad.

La aprensión no se limita a lugares sino a sensaciones y vivencias: estar en un vagón vacío de transporte público a la mayoría, les despertaría un aflicción inmediata y, tener un vagón completamente lleno, les puede crear la misma sensación por eso de la pérdida del espacio vital e invasión de la esfera personal íntima que se lograría cambiar con una mínima distancia física entre personas (¡Seguro que los que han entrado en el metro en Tokyo o Nueva Delhi en hora punta saben a lo que me refiero!)

¿Y qué podríamos hacer para mejorar las connotaciones de seguridad?

Ofrecer toda la información completa relacionada con la ubicación de nuestro negocio ya sea en la web, en la recepción, en una propaganda con las posibles rutas dibujadas y con unos mapas con referencias claras para que no exista la posibilidad de perderse. En caso de la opción de la utilización del transporte público, precisar los horarios de apertura y el tiempo que se tarda en cambiar de líneas.

Otros detalles a incluir de gran ayuda serían las referencias de la información de apertura de comercios y bancos, la situación de los distintos equipamientos o a qué hora sale y se pone el sol (para tener claro cuándo será completamente de noche). En conclusión, seamos exigentes con la información ofrecida y tened claro ¡a más detalle de información, mayor orientación y percepción de seguridad!

La luminosidad adecuada en el interior y exterior del recinto es un mecanismo de protección y aunque no sea garantía de nada, evita el miedo y la incertidumbre. Este factor puede jugar mucho a nuestro favor, ya que sabiendo la importancia que se le da, aporta buenas oportunidades de negocio como ahora éstas: la creación de tours nocturnos para visitar algunas zonas de la ciudad, los guías acompañantes personalizados (para los acompañamientos de noche o utilizados también en lugares de cierto riesgo, etc.)

Hay que tener en cuenta que la luz debe estar en todas las zonas de paso de gente incluyendo los aparcamientos, las escaleras o esos jardines… Aunque teóricamente los decoradores o arquitectos deberían no olvidarse en el planeamiento del diseño del factor de la visibilidad, es bueno saber que algunos estudios muestran como ¡un buen referente de claridad, el reconocer netamente las facciones de las personas a 4 metros de distancia!

Consejos

Diseño y disposición: evita las barreras arquitectónicas, los desniveles, unos suelos deslizantes, los tejidos desagradables en el mobiliario o los accesos entorpecedores, crea un servicio de guardarropía que guarde los bolsos, abrigos u otros, cuidado con las señalizaciones exageradas que despistan más que ayudan o situadas en lugares inadecuados. Cuida las vías de paso entre estancias y los caminos de ingreso con una buena visibilidad o incluso teniendo puestos de llamada o interfonos para un posible caso de auxilio. En general, piensa que los grandes espacios si no se llenan pueden dar sensación de desolación, ante la duda, mejor dividir la estancia en dos espacios pequeños.

Estos consejos sirven también para la mayoría de servicios exteriores como en la creación de rutas de senderismo, por ejemplo.

* Sandra Canudas es especialista en Turismo y Género, y consultora en Marketing de rol

¿Neuromarketing en el turismo?

2 nov

En nuestras acciones diarias hay un sinfín de pistas fundamentales que nos ayudan a concluir investigaciones sociales. Dentro de las técnicas de investigación cualitativas el Focus group es una de las más utilizadas. En ella, se escudriña a través de los comentarios de un grupo nada elegido al azar y se descubre la precepción que se tiene de un producto o servicio existente o de futuro lanzamiento. Es muy utilizada en temas de turismo por aquellas instituciones que quieren promocionar marcas en el extranjero con el propósito de captar turistas/clientes potenciales (público interesante por ser posible elector del destino objeto de estudio).
En este caso, se trata de averiguar el posicionamiento estratégico de la marca y preguntarse: ¿Porqué puede volverse atractiva y diferenciarse de su competencia?¿Cuáles han sido los ejes que pueden hacer de esa prestación del servicio/producto un distintivo de buena calidad? Un ejemplo sería el Focus Group utilizado en la marca “España” y cómo se averiguaron los valores de lo que se pudiera llamar el “Carácter Español”.
Dentro de las investigaciones cualitativas mi favorita es la entrevista etnográfica. Una situación presencial cara a cara donde la participación representa un esfuerzo de reinventar enunciados que comporten nuevos cuestionamientos y que sirven o deberían servir, para captar datos objetivos y sin interferencias externas. Así es, como las preguntas acaban siendo nuevas pistas que plantean siguientes cuestiones, consiguiéndose al final, una interpretación y unas respuestas.
Para desgracia de los profesionales que estamos en el marketing que siempre debemos hacer un esfuerzo en conseguir la eficacia de las marcas y acertar con las tendencias del entretenimiento, éstas técnicas ¡ya están obsoletas!
Ahora, la especialización para conseguir el éxito en la implementación de los nuevos productos pasa por conocer al detalle nuestros cerebros y como los sentidos inciden directamente en las emociones almacenadas en la memoria.
El neuromarketing y el método de las “neuronas espejo” consistente en reproducir conductas sintiéndose identificado con esa repetición y por tanto, viendo un hecho externo y a la vez, ser capaces de realizarlo en nuestro propio cerebro…Es esa “empatía” ¡la que ayudará en nuestras futuras ventas!
Son las respuestas cerebrales de atención, memoria retentiva y compromiso emocional las claves para el nuevo marketing y sólo, los que estén interesados en la actitud del subconsciente y su medición ¡perduraran!

Consultora en turismo-género y marketing de rol

Somos distintos ¡Tenedlo en cuenta cuando ofrezcáis servicios!

19 sep

Ella se adentra en la habitación del hotel, deja la maleta encima de la cama y automáticamente se interna en el cuarto de baño para ver el nivel de pulcritud de la estancia y la cantidad de “amenities” o muestras de jabones que ofrece la cestita, aparta la cortina y comprueba tranquila que la ducha tiene brazo extensible  [¡perfecto!

Piensa ella. Más cómodo porque hoy no me quería lavar el pelo]. Se retira de la toilette para volver al dormitorio, abre la puerta del balcón y  aprecia las vistas desde la habitación. Seguidamente y siguiendo con la inspección  toca abrir los cajones y los armarios por si vale la pena en el plazo de tres días de permanencia  colgar alguna de las prendas que se aglomeran caóticamente en la maleta.  Antes de empezar con la labor  toma un respiro y se deja caer encima de la cama como un peso pesado y  ¡con sus zapatos puestos! [Me permito este lujo ya que en el interior de mi casa ni tan siquiera ando  con ellos]

En la 306, justo al lado de su habitación, un hombre de negocios se pelea con la tarjeta magnética para acceder al cuarto, finalmente consigue entrar. Deja su maletín,  ojea rápidamente la habitación y sentado encima de la cama  aprovecha para  leer la revista de la programación de televisión por cable y las películas disponibles que podrá curiosear  esa misma noche; abre el mini-bar…Esta pequeña historia descriptiva de un momento de acceso a la estancia de cualquier hotel y que, quizás parezca un tanto estereotipada, es fruto de cientos de estudios sociológicos  elaborados en  los hoteles urbanos de todo el mundo y donde se analizan entre otros, los distintos comportamientos de los clientes según el género. Se concluyen  algunos  resultados anecdóticos como los recorridos diferenciados según se trate de un viajero o una viajera,  conductas como que la mujer dedica mucho tiempo a planificar cada desplazamiento o que somos distintos en el gasto: la factura final de un hombre ronda la media de 340 euros en un hotel europeo  mientras que el  de una mujer con una mayor austeridad, no supera la cifra de  230. Las mujeres seguimos los mismos hábitos estemos en nuestras casas o en un hotel, dormimos al mismo lado de la cama y hacemos los mismos pasos al levantarnos; los hombres  en cambio, no actúan de igual forma que en sus casas.

Aunque como ha quedado reflejado en esta historia, ellos se interesan preponderantemente por los servicios tecnológicos como el acceso a Internet o los canales de televisión y ellas, por el equipamiento del aseo, curiosamente son los hombres los que más preguntan respecto a los servicios relacionados con las  actividades para los niños.

En definitiva, si en nuestra forma de vivir, de ser y de actuar existen diferencias, también  estas disparidades  se encuentran en el viaje: eligiendo los destinos, en el gasto  e incluso en nuestro comportamiento fuera de nuestro hogar habitual.

¿Nuevas economías,nuevos turistas?

12 sep

 Hace un tiempo salió un estudio basado en la opinión de unos cuarenta mil hoteleros donde se comentaba que los españoles eran los segundos viajeros menos deseados por los profesionales del sector y en primer lugar, otra vez la fama de los franceses volvía a resurgir como turistas “non gratos”. Asimismo, los británicos y estadounidenses eran quejicas y demasiado exigentes con el alojamiento y el servicio a recibir.

¡No me extraña! Los que hemos vivido en Estados Unidos sabemos que es uno de los países junto con algunos asiáticos que domina más y mejor las técnicas relacionadas con el buen servicio en hostelería, que un camarero te salpimentará tu sopa, quitará el tapón de la botella de vino de la mesa o te abrirá la puerta sin dejar de sonreír. Ellos han conseguido asumir lo que significa el beneficio de una buena asistencia al cliente, luego, esperaran también su recompensa con una propina bien merecida. Aún así, en mi opinión estas encuestas dejan muchas nacionalidades en el tintero. Me refiero a los turistas de países de la nueva economía emergente que pronto irrumpirán en masa a los lugares declarados patrimonio cultural de la humanidad: “revelación” de monumentos y sitios que todo viajero tiene en mente cuando desea empezar a conocer mundo y que seguro, modificará las informaciones actuales de estas encuestas sobre quienes merecen ser premiados como turistas anhelados. Existen unas previsiones que pronostican que 120 millones de chinos saldrán de vacaciones en 2020. ¿Qué les deparará a los “mandarines” con menos preparación de cultura viajera internacional? ¿Les pasará como algunos japoneses en la capital francesa que padecen el síndrome de París y que nada más llegar por el shock cultural y unas expectativas demasiado románticas de la ciudad se encuentran con la cruda realidad de unos camareros antipáticos y una ciudad bastante caótica? ¿Qué intensidad de síndrome postvacacional tendrán y cómo les afectará en sus negocios, cuando la mayoría se tomen un descanso largo en ciudades maravillosas y vuelvan luego a la cruda realidad de trabajar unas 70 horas semanales? ¡Supongo que en las fábricas se pondrá más en boga eso de colocar carteles en sus entradas diciendo “ ping, ping, an, an, hui, jia “ ( Vuelve a casa en paz ) y ¡“gao, gao, xing, xing, shang, ban” (Trabaja contento)!

Nadie tiene una bola de cristal para escudriñar en el futuro pero me atrevería a pronosticar que ni en el caso de China, ni en el de India hay todavía una suficiente ampliación de “clase media” para empezarnos a preocupar respecto a un colapso cultural, del tipo: “turistas orientales recibiendo un servicio hostelero occidental, clásico y rígido, poco acostumbrado a estas nacionalidades y a su cultura ” ( Quien haya viajado o trabajado en la India o la China comprenderá seguro a lo que me refiero… -para empezar por ejemplo, lo difícil que es averiguar si están diciendo un verdadero “sí” a cualquier tema-).

La negociación internacional y las conversaciones multiculturales

7 sep

Enlazando con artículos anteriores e insistiendo sobre la importancia de dominar la gestión multicultural quiero aportar ciertas reflexiones sobre el tema.

 Si el mundo fuera una población de 1000 habitantes: 564 serían asiáticos, 210 europeos, 86 africanos, 80 sudamericanos y 60 norteamericanos (para añadir cierta conciencia social y moral, la mitad de ellos tendrían serios problemas alimenticios y unos 700, estarían en el segmento educacional de “iletrados”).

 Actualmente, en un mundo donde las empresas se internacionalizan y se ha perdido el interés de averiguar el origen de la compañía, el dominio de la información cultural y el saber por ejemplo las nacionalidades de las personas que trabajan con nosotros agregarán de forma positiva o negativa valor en los resultados empresariales. Cómo muestra de lo descrito y para empezar a ilustrarnos sobre el tema, el ejemplo concreto del lenguaje: un enunciado puede ser “implícito” donde las palabras contienen otros significados que no son expresados o “explícito” se incluye un diálogo que claramente transmite el sentido exacto consiguiendo una comunicación verbal directa. Para mejorar nuestra comprensión de cara a futuras reuniones globales (según mis investigaciones y la experiencia en negociación internacional) el ranking de nacionalidades con un lenguaje explícito y por tanto, donde no hace falta que nos rompamos la cabeza pensando que “dicen algo con segundas intenciones” integraría en primer lugar a escandinavos, luego, alemanes, americanos, franceses e ingleses. En un punto intermedio: griegos, rusos, coreanos o árabes. En el lado opuesto “exprimiendo” nuestra inteligencia emocional por tener el lenguaje más implícito del mundo se incluyen los indonesios, los chinos y los latinoamericanos. El primer lugar del ranking de los “no evidentes”… ¡los japoneses!

 ¡Suerte en vuestras conversaciones y negociaciones!

Ser hombre, ser mujer y las cosas del querer

3 sep

Durante una semana observad los periódicos y las noticias que insertan. Comparad las crónicas que se dan en la sección de sociedad, política o deportes cuando se habla de hombres y mujeres por separado. Veréis que no sé trata de igual forma. Siempre hay dos colectivos: el “nosotros” como grupo humano que hace la información (formado por todos, aunque el discurso sea preponderantemente masculino) y el “ellas” como objeto y no sujeto de la información. El hombre actúa, “él hace” mientras que la mujer  “es”.   Mientras el hombre está separado en la noticia de forma individual con nombre y apellidos, la mujer aparece como género colectivo y no como individuo.

 En los titulares de natación: “David Meca culmina el triple cruce del Estrecho”, en otro: “La reina de las sirenas” y más abajo, en la entradilla: Gemma Mengual (claro, su nombre tenía que aparecer en algún lugar, digo yo). La mujer se agrupa en “un todo” donde no  paramos de hablar de “reinas”, “princesas”, “ellas” o “las mujeres”. Ejemplos que he vivido en primera persona: “Ellas  viajan solas”; Otro caso: “La Primera mujer ministra en un Parlamento iraní” cuando en cambio, sí decimos: “Habló el ministro de defensa iraní Ahmad Vahidi”… ¿Por qué no nos ponen con nombre y apellido comentando la acción determinada clara y dejamos de ser un conjunto de mujeres indiferenciadas? ¿Por qué nos suena bien en la noticia, eso de poner el nombre de pila a “Michelle” para referirnos a la Sra. Obama (y no entro ahora,  en temas de patriarcado), “Hillary” o “Carla”  y nos resulta impensable, leer sólo “Barack”, ”Bill” o “Nicholas”?

Con este estilo de redacción ¿no caemos en la trampa de seguir representando a la mujer como el hecho excepcional? ¿No es un recurso fullero ser anónima y solo identificada dentro de un colectivo o hablar de “Primeras mujeres” si ya,  hay pioneras en todas los ámbitos? ¿Porque en el caso de los hombres no existe una responsabilidad común y en cambio nosotras, todas somos una?

¿No es cansino  el discurso de la mujer en su forma pasiva y  como “objeto” y  no es hora ya, que se nos trate y juzgue por lo que hacemos y no por lo que somos?  ¿Cuándo vamos a estar legitimadas en la esfera pública y mantendremos todos, nuestras respectivas conciencias?  Evolucionemos un poco más por favor y dejemos al menos, estos recursos lingüísticos.  

Pero quiero ir  más allá… ¡¿Qué nos pasa  hoy en día?!

 A nivel relaciones, mis amigos solteros majísimos quieren encontrar pareja, mis amigas solteras, también y ¡no se encuentran los unos a los otros!  U otros casos: personas que (con todo el respeto e incluso  aceptando sin complejos las nuevas modas del “poliamor”) viven el resto de sus vidas comentando eso de que “no quieren compromiso”  y disfrutan de su tiempo de ocio con más de una “amiga-amante” y, esas amigas aceptando esas poligamias cuando de hecho a veces quizás, no les apetezca tanto ese trato.

Las mujeres, para llegar a los altos cargos de dirección parece que  debamos pasar por el tubo de la masculinización para integrarnos ¡Grave error!  Nunca hay que perder lo mejor que tenemos de uno mismo, nuestra esencia. Mi feminidad puede hacerme lograr  lo que quiera y lo que hay que empezar a cuestionar es el sistema patriarcal en el que vivimos y nuestro régimen social, político, económico y cultural. En definitiva, para los cambios lo más importante pasa precisamente, por no dejar de ser uno mismo, si es el caso, de ser mujer.

¿Y los hombres? ¡Podéis llorar, si queréis! ¡Expresad vuestras emociones!  Muchachos, nosotras tenemos “síndrome premenstrual” pero vosotros el “síndrome del hombre irritable” (dónde las depresiones leves no son quizás como las femeninas manifestándose con tristeza pero sí, con irritabilidad -para más datos os recomiendo las investigaciones de Jed Diamond-). Nosotras tenemos la menopausia pero por si lo desconocéis, también existe una andropausia debido a  la reducción de testosterona. Reconozcamos  nuestros géneros y asumamos ¡que es magnífico como nos complementamos los unos a los otros formando un “todo” completo!

El antropólogo David D. Gilmore descubrió en sus viajes y estudios;  al igual que comprendí yo  cuando me documentaba para mi tercer libro (“Atlas Mundial del orgasmo. Manual internacional del amor, del sexo y del cortejo”) que la mayoría de los hombres en casi todas las culturas del mundo tienen  una relación de amor-odio hacia las mujeres. La  causa: la filiación inconsciente que tienen con ellas respecto a factores vitales como  el apareamiento, la procreación, la crianza de unos hijos, la adhesión  emocional con la madre,…  Esa simbiosis infantil sentimental que choca con  “el sentido de la masculinidad” hasta ahora muy  relacionada con rasgos de autosuficiencia, independencia o poder.    

En el transcurso de mi vida siempre  me he preguntado ¿Cómo debía ser mi pareja y ese hombre ideal? Siempre me han encantado las listas, así que escribía…  “Él está enamorado, es cariñoso, romántico, humilde, con sentido del humor, con fortaleza espiritual, higiénico (lo consideraba obvio hasta que un día lo tuve que integrar en la lista de cualidades deseadas ¡por topar con demasiados individuos alérgicos al agua de la ducha!). Prosigo: trabajador, activo, curioso, fiel (“lo máximo posible” -soy realista y distingo perfectamente, entre lo que es el amor y el sexo-), edad compatible con la mía, honrado,…     

¡Qué equivocada estaba! Hoy, que me acerco a los 40  sé exactamente lo que es SER MUJER. Ahora que me he instruido lo suficiente y  sobrellevado años de introspección, he desaprendido al menos, su concepto estereotipado y  sé perfectamente que su definición  no pasa por llevar una talla 38 con unas medidas 90-60-90. Sé, que tener arrugas no es una enfermedad sino un regalo de experiencia. Sé, que trabajar y querer tener familia y cuidar a unos hijos no es ponernos la capa de “Súper-mujer” y sacrificar nuestra esfera personal y de ocio  trabajando 20 horas al día, sin saber delegar. Sé, que podemos estar en la esfera pública  y destacar en cualquier ámbito profesional, sin tener que masculinizarnos y acabar rebotadas con los machos, sacrificando la propia esencia, sensibilidad y emotividad ¡que es lo mejor que tenemos de nosotras mismas!

Ahora sé, que mi lista de requisitos para encontrar a mi “hombre ideal”  de hecho, sólo se reducía a una simple pero a la vez complicadísima premisa de  identidad: ¡Quiero un hombre que sepa profundamente lo que significa SER HOMBRE!  Sólo con que se cuestionen su identidad y empiecen a averiguarlo, ya gozarán de mi simpatía. Y seré absolutamente comprensiva, yo he tardado muchísimos años, en saber solamente, lo que significaba ser mujer.

Sandra Canudas

Consultora de viajes y especialista en turismo de género.  www.consultoriaviajes.com

Autora de “Manual de una vuelta al mundo”, “Manual para viajeras” , “Atlas mundial del orgasmo” y “El instinto sexual y la tª de la selección natural como técnica para lograr el éxito empresarial”

Las montañas son para las mujeres

22 jun

Nueva forma de turismo en Japón “Las montañas son para las mujeres”.
En el 2010 una noticia en el “Malaysian Journal of society and space” hablaba del fenómeno en Japón de las excursiones femeninas en la naturaleza: un tipo de turismo de montaña cuyo destinatario son las mujeres de entre 50 y 70 años, principalmente las llamadas Sengyo Shufu o lo que es lo mismo: las amas de casa dedicadas al hogar a tiempo completo y cuyos maridos están muchas horas fuera trabajando. Estos tours empezaron a surgir en la época de expansión de la economía japonesa y suelen utilizarlo las mujeres con un poder adquisitivo alto, con pocos hijos, de nivel educativo bueno y que habitan en las grandes ciudades. Son escapadas de dos a cuatro días organizados para grupos de féminas que se dedican a escalar y a utilizar los baños termales para relajarse y reponer fuerzas. Aunque las estadísticas muestran que el tiempo libre de las parejas japonesas suele compartirse, la afición de la escalada en el país nipón se practica mucho más en mujeres. Un buen negocio si se tiene en cuenta que la esperanza de vida de las japonesas es alta y tienen un estado de salud bueno a edades avanzadas.
Una vez más se demuestra como el turismo tiene una relación directa con los estudios sociales además de la cohesión entre: el género, el turismo y la cultura-tradición. Efectivamente el tema de las escaladas entre otras razones surge porque existen unas montañas e infraestructuras para poder realizar estos tours, porque se “vive” una religión llamada Shugendo relacionada con el budismo y sintoísmo donde se practican antiguos peregrinajes en las colinas y otra reflexión: los cambios en las prohibiciones. En el pasado y según creencias a las mujeres no se les permitía subir las montañas sagradas a partir de una cierta altitud, los cambios y el levantamiento de esta restricción ayudan a entender la oportunidad y la utilización de este producto turístico. Un ocio que ya venden más de 80 tour operadores y donde el 75% de sus clientes son mujeres de más de 50 años; grupos de unas 20 personas inexpertas en la técnica de la escalada que aman las montañas y aprovechan la coyuntura .
Este nuevo tipo de turismo ha cuajado en parte por la tradición cultural japonesa del peregrinaje a los templos, pero también demostrando una vez más (como consultora de negocios en turismo y género) que… ¡los aspectos como la edad, el género o la clase social pueden consolidar un producto de turismo que funcione!

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