¡Feliz Semana Santa! Ranking de las mejores procesiones

18 abr

Aquí va un ranking con las más importantes procesiones españolas.

1. Madrugá sevillana: la Virgen Esperanza Macarena (obra anónima datada a finales del XVII o principios del XVIII) y el Señor de Sevilla, el Gran Poder (obra de Juan de Mesa del año 1620). Ambas imágenes salen durante la famosa madrugá del viernes santo, con gran presencia de visitantes y sevillanos. «59.000 cofrades en la calle, Sevilla es mucho Sevilla y es irrenunciable en Semana Santa. Es un modelo que llama mucho la atención». Son las hermandades más potentes en número de hermanos, con más de 11.000.

2. Málaga tiene el Jueves Santo la procesión de Mena y su vinculación con la legión. Es quizás la talla más emblemática de la ciudad, el Cristo de la Buena Muerte. La imagen fue bendecida en 1942, año en que se produjo su primera salida procesional. En 1931, durante la quema de iglesias en plena Guerra Civil, la talla primigenia de Pedro de Mena desapareció en una niebla de teorías sobre su paredero, su quema, etc. El actual crucificado es una talla del escultor malagueño Francisco Palma Burgos, una recreación, pero no una copia exacta.

La simbiosis entre el Cristo de la Buena Muerte y sus «hijos» legionarios se remonta a 1928, cuando este cuerpo castrense fue nombrado por la cofradía como Hermano Mayor Honorario. Tres años más tarde y como gesto de gratitud, puso en marcha la primera guardia. Unas horas de entrega a Señor que congregan a miles de visitantes y que tiene su cúlmen cuando entonan «El novio de la muerte» en la Tribuna de los Pobres. A este momento le precede una intensa agenda de actos que va desde el desembarco de los militares en el puerto hasta el traslado de la imagen desde la parroquia de Santo Domingo hasta la sede de la cofrafía y posterior custodia.

3. Jaén y su «Abuelo». «Por el momento es obra anónima, si bien hay fundadas razones para adjudicarla al taller del escultor jiennense Sebastián de Solís», asegura la página web de la Hermandad. Cuando llaman al «abuelo» no se refieren al Señor sino a la leyenda del anciano que supuestamente lo talló de un tronco de árbol en una hospedería en una sola noche. Por la mañana nadie lo había visto salir, en la habitación sólo estaba la imagen de Jesucristo. Este año celebra la hermandad su 425 aniversario en su ya habitual madrugada del Viernes Santo.

4. Los Salzillos de Murcia. La mañana del Viernes Santo salen a las calles las hermandades en las que la procesión se ordena, nueve, más una suplementaria que desfila en primer lugar, de «Promesas», compuesta por ciudadanos devotos. El nombre con el que es conocida popularmente se debe a que fue Francisco Salzillo el escultor de las imágenes durante el s. XVIII. La Cena del Señor, La Oración en el Huerto, el Prendiemiento, Jesús en la columna, La Santa Mujer Verónica, la Caída, Nuestro Padre Jesús Nazareno, El Apóstol San Juan y La Dolorosa. «Es la procesión por antonomasia de las muestras procesionales de Murcia».

5. La diablesa de Orihuela. «Un residuo del culto a la muerte» explica el experto en Semana Santa. El único paso de la Semana Santa española en el que la figura del demonio sale en procesión. La Diablesa o Cruz de los Labradores, de Nicolás de Bussi, es un grupo escultórico de 1695. El paso, compuesto por una cruz por la que se descuelgan unas toallas, rodeada de nubes, con cinco ángeles que portan un martillo, una corona de espinas, unas tenazas, una escalera y una cruz que emerge sobre una bola del mundo que es abrazada por un esqueleto tumbado y un diablo con pechos asiendo una manzana. La marcha religiosa de Jueves Santo es comandada por el Caballero Cubierto, personaje elegido por las autoridades oriolanas, y que viste con frac y chistera.

Sobriedad y austeridad del norte

6. Zamora: La procesión más notable es la del Viernes Santo llamada «Los Pasos». «Contemplar todos los pasos agrupados es muy fácil, luego vienen las famosas sopas de ajo, desde luego, es una de las procesiones que hay que ver».

7. Valladolid saca el museo a la calle. La Sagrada Pasión del Redentor es la procesión general del viernes santo por la tarde. Participan todas las cofradías de la Semana Santa de Valladolid (19) y sus 32 pasos, y a través de ellas se puede revivir toda la Pasión de Jesucristo. Las mejores piezas de la escultura castellana, sobre todo de la Edad de Oro (S. XVII) con muchas de Gregorio Fernández.

8. Las turbas de Cuenca. En el amanecer del Viernes Santo, cuando las primeras luces asoman, comienza la procesión «Camino del Calvario», que consta de cinco pasos. Nazarenos de todas las hermandades se reúnen para escenificar mediante clarines desafinados y roncos tambores (clarinás y palillás), las burlas que Jesús sufrió camino de su crucifixión.

9. León y los papones (llaman así a los nazarenos). Interesante la procesión del viernes santo de madrugada, también llamada «Los Pasos», aunque en esta no procesionan todas las hermandades de León.

10. Medinaceli, El Señor de Madrid. La imagen del Cristo es de la primera mitad del siglo XVII. «Es dudosa la autoría de la imagen y, mientras que unos se la atribuyen a Luis de la Peña, los más se la adscriben a Francisco de Ocampo», explican en la web de la Hermandad. A la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús, fundada en 1710, perteneció gran parte de la nobleza española incluidos los miembros de la Casa Real y el Duque de Medinaceli, que ostentó siempre el título de Hermano Mayor. En la actualidad son unos 8.000 los miembros inscritos y sus besapiés son multitudinarios, así como su salida procesional cada Viernes Santo.

Fuente: Diario ABC

Perjuicios en Europa

14 abr

Interesante mapa que habla de los perjuicios y las creencias entre paises:Turismo y creencias

Las montañas son para las mujeres

12 abr

Salió en las tendencias de La Vanguardia esta semana el tema de la feminización de los servicios turísticos, más concretamente enfocado a la montaña (http://www.lavanguardia.com/20140411/54404913900/la-montana-tiene-glamur-javier-ricou.html) ya hace tiempo que hablé de este fenómeno….os adjunto mi artículo:

Las montañas son para las mujeres:

En el 2010 una noticia en el “Malaysian Journal of society and space” hablaba del fenómeno en Japón de las excursiones femeninas en la naturaleza: un tipo de turismo de montaña cuyo destinatario son las mujeres entre 50 y 70 años, principalmente las llamadas Sengyo Shufu o lo que es lo mismo: las amas de casa dedicadas al hogar a tiempo completo y cuyos maridos están muchas horas fuera trabajando. Estos tours empezaron a surgir en la época de expansión de la economía japonesa y suelen utilizarlo las mujeres con un poder adquisitivo alto, con pocos hijos, de nivel educativo bueno y que habitan en las grandes ciudades. Son escapadas de dos a cuatro días organizados para grupos de féminas que se dedican a escalar y a utilizar los baños termales para relajarse y reponer fuerzas. Aunque las estadísticas muestran que el tiempo libre de las parejas japonesas suele compartirse, la afición de la escalada en el país nipón se practica mucho más en mujeres. Un buen negocio si se tiene en cuenta que la esperanza de vida de las japonesas es alta y tienen un estado de salud bueno a edades avanzadas.

Una vez más se demuestra como el turismo tiene una relación directa con los estudios sociales además de la cohesión entre: el género, el turismo y la cultura-tradición. Efectivamente el tema de las escaladas entre otras razones surge porque existen unas montañas e infraestructuras para poder realizar estos tours, porque se “vive” una religión llamada Shugendo relacionada con el budismo y sintoísmo donde se practican antiguos peregrinajes en las colinas y otra reflexión: los cambios en las prohibiciones. En el pasado y según creencias a las mujeres no se les permitía subir las montañas sagradas a partir de una cierta altitud, los cambios y el levantamiento de esta restricción ayudan a entender la oportunidad y la utilización de este producto turístico. Un ocio que ya venden más de 80 tour operadores y donde el 75% de sus clientes son mujeres de más de 50 años; grupos de unas 20 personas inexpertas en la técnica de la escalada que aman las montañas y aprovechan la coyuntura .
Este nuevo tipo de turismo ha cuajado en parte por la tradición cultural japonesa del peregrinaje a los templos, pero también mostrando una vez más (e insistiendo como consultora de negocio en turismo y género) que… ¡los aspectos como la edad, el género o la clase social pueden consolidar un producto de turismo que funcione!

Viaje de una mujer a la tierra llamada “de los hombres salvajes”. Parte III by Sandra Canudas

9 abr

Cuando llegas a los poblados, en mi caso Tambunum y Agriman, una espesa niebla cubre todo la zona, se trata de las hogueras que cada casa hacen y que mantienen durante todo el día para evitar la molestia de los mosquitos que constantemente pululan por la orilla. Es fácil controlar la niebla teniendo en cuenta que cada poblado consta como máximo de cinco casas grandes de madera sin distribución alguna y que en cada una de ellas viven unas dos familias.
En ese momento comprendí porque los billetes en Papua huelen a ahumado y todo el país tiene ese olor especial a leña quemada.

Sepik River Sandra Canudas
Volví desde Angoram a las dos de la mañana con el camión repleto de gente que quería vender sus productos en el mercado a primera hora en Wewak. Desde allí un avión me esperaba para volver a la capital: Port Moresby y regresar a Australia.

A mi llegada en la sección de cuarentena del aeropuerto de Cairns enseñé mi ficha con todas las respuestas que te piden para saber el nivel de riesgo que puede traer un viajero al ecosistema australiano. Eran todo “ síes” : sí había estado en contacto con animales de granja, sí llevaba objetos de madera no tratados, sí había estado en zonas de malaria, si llevaba fango en mis zapatos….al observar la gente de seguridad mi ficha, me requisaron unos cuantos objetos por si acaso podían quedar larvas de insectos papuenses y me fumigaron hasta a mí!. Con la fumigación comprendí que ya había vuelto a la civilización como la entendemos nosotros!

Viaje de una mujer a la tierra llamada “de los hombres salvajes”. Parte 2 by Sandra Canudas

7 abr

Mi gran preocupación al aterrizar en el vuelo interno Port Moresby-Mount Hagen era saber si mi guía que contacté únicamente a través de internet me estaría esperando en el aeropuerto, hubiera sido difícil para mí localizarlo así es que fue él quien se adelantó y se presentó. Steven es un profesor voluntario de la zona de las montañas que se dedica a la alfabetización de los niños de las tribus de la zona y el perfecto intermediario para presentarme ante estos poblados.
Hombe Vgreen
Nos montamos en un coche de segunda mano incapaz de pasar ninguna inspección técnica y nos empezamos a mover en dirección al Valle de Waghi , un recorrido de paisajes verdes repletos de plantaciones de té y café con destino a la Villa de Vgreen. En el camino con los cristales bajados Steve no paraba de hacer sonar el claxon saludando a la gente que descansaba sentada en los alrededores de la carretera después de una jornada dura de recoleccción y que levantaban sus paraguas de colores o sus grandes machetes para cortar la vegetación espesa, devolviendo el saludo.
Ya por la noche aparcamos el coche en medio de un camino y nos desvíamos andando hasta un río, al llegar un grupo de nativos semidesnudos pintados desde la cabeza hasta los pies con colores tierra me recibieron con fuertes gritos, y alzando sus lanzas me rodearon para llevarme hasta el centro del poblado. Constaba de cuatro cabañas de paja esparcidas por la montaña había una que se destacaba por estar más ventilada, era donde las mujeres cocinaban con piedras calientes y calentaban la comida envolviéndola en hojas de plátano. Esa noche el menú fue patata dulce, pollo y pastel de banana. Aun la incomodidad de servir y comer con las manos, el pastel era delicioso así que se me ocurrió preguntar cuantos minutos tardaba la cocción. “¿Minutos? ¡Cuándo está de color tostado sabemos que se puede comer!”. Primera lección: hay que hacer el esfuerzo de cambiar la mentalidad de país desarrollado donde el control de los minutos y el tiempo parece imprescindible y saber que en muchos lugares no sirve, no existe ese parámetro y además no lo necesitan y subsisten sin problemas. A partir de ese momento me olvidé del protocolo y simplemente me dediqué a imitar sus movimientos para no desentonar. La única iluminación existente era la del fuego y después de unas cuantas canciones de “sobremesa” nos fuimos a dormir todos a las cabañas.

“Lateral Thinking” o como “pensar” se convierte en herramienta para el dº de un servicio/ producto turístico.

7 abr

Os paso mi artículo con una nueva visión para “abrir ” la mente ante el reto de la creatividad y para captar clientes y mantener negocios:

http://www.boletin-turistico.com/blogs-de-turismo/sandra-canudas/item/4565-“lateral-thinking”-o-como-“pensar”-se-convierte-en-la-mejor-herramienta-para-el-desarrollo-de-un-excelente-servicio/-producto-turístico

Viaje de una mujer a la tierra llamada “de los hombres salvajes”. Parte I By Sandra Canudas

5 abr

La vida sólo se vive una vez y tenemos que hacer el esfuerzo de gastar energías en aquello que nos hace feliz porque en el transcurso del día a día ya habrá ocasiones en que el destino nos proporcionará aquellos momentos que ya no serán tan buenos. Así es, que aplicando esta filosofía y cansada de nueve años trabajando en algo que no me gustaba, calculando números y más números en un departamento financiero de una gran compañía, decidí marcharme y cumplir con aquello que deseaba.
Motivada por mi pasión por la arqueología y antropología y queriéndome sentir como una heroína al estilo Lara Croft o Indiana Jones en busca de su último tesoro, me fui a Australia, mi primer paso para preparar el que sería realmente mi viaje: convivir un tiempo en los altiplanos de Nueva Guinea Oriental a 200 kilómetros al límite con Irian Jaya con las diferentes tribus que viven allí.

Pasé con mi visado de 60 días las aduanas del aeropuerto y ya me quedé sorprendida por la capacidad de ser el centro de atención en la sala de espera, se tiene que reconocer que mi piel blanca contrastada ante tanta tonalidad oscura no podía ayudarme a pasar discreta: siendo de raza caucásica, mujer y encima viajando sola, era un llamamiento a la curiosidad más humana.

Viajeras y Papua

Viajeras y Papua

En Port Moresby, capital de Papua Nueva Guinea, se empieza a percibir lo que es la realidad del país: en el aeropuerto la vigilancia es tan extrema que sólo estrictamente las personas que van a volar ese día pueden entrar, el embarque al interior del territorio consta únicamente de una sala con pocas puertas por las que cuando ya sabes la hora y la letra que te toca, sales y aparece una azafata delante del avión con el cartel de la letra del abecedario en cuestión. Preguntando me informaron que este sistema es simplemente para ayudar a la gente analfabeta a encontrar su avión y como que tampoco tenían tantos vuelos al día no necesitaban ningún tipo de numeración. Allí comprendí que aun habiendo leído mucho sobre este país tendría que hacer también el esfuerzo si quería convivir con su gente de ampliar mi mente occidental hacia otras formas de pensar completamente distintas a las mías.

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