Género y consumo de ocio

30 ene

No son excesivos los estudios en la investigación de consumo respecto a la identidad de género o la razón del porqué un tipo de personalidad puede reconocerse más con los roles masculinos o los femeninos. Consecuentemente  por la complejidad de las actitudes es más fácil  basarnos en el sexo biológico que en la identidad de género.

La identidad puede ser un buen indicador de las actitudes de ocio pero mal pronosticador acerca de los productos o marcas que se pueden llegar a escoger.  ¿Son útiles las preferencias hacia lo femenino o hacia lo masculino que todos tenemos para explicar algunos comportamientos de los consumidores/as? Los estudios (“Gender Identity in Consumer Behavior Research: A Literature Review and Research Agenda” de Kay M. Palan) deducen de momento que las actividades de recreo y algunos productos relacionados con la identidad de género no son determinantes para descubrir “talantes” de consumo siendo en cambio, la fisiología una premisa mucho más concluyente.

Es cierto que existen artículos basados en revisiones metanálisis -como los analizados por  Janet Shibley Hyde de la Universidad de Wisconsin y publicados  en American Psychologist, que  sostienen la moderada diferencia existente entre  hombres y mujeres (biológicamente y psicológicamente) con la excepción sobretodo en el ámbito del funcionamiento motor y de la sexualidad  argumentando que, donde sí existen más diferencias es en la aplicación de nuestras creencias culturales y sociales respecto a los roles de “ lo que significa ser mujer o hombre”.

Sandra Canudas

Africa: Temas de género, amor y turismo

25 ene

Uno de los factores que puede ayudar a averiguar algo más sobre las actitudes sexuales en cada país consiste en conocer la edad de consentimiento, que es la edad permitida para todo acto relacionado con el sexo, y no necesariamente la edad oficial para casarse.

Aunque las leyes sobre la edad matrimonial varían en cada país, sinceramente esto tampoco tiene mucha trascendencia. Incluso existiendo, en teoría, un protocolo sobre los derechos de las mujeres africanas que debería asegurar, entre otras cosas, que los matrimonios fueran voluntarios y para mayores de 18 años, a día de hoy siguen celebrándose, con el beneplácito de padres y tutores, enlaces de niñas con edades que rondan incluso los 12 años. Esto sucede en prácticas ceremoniales extraoficiales.

Hay muchas zonas de África de las que se desconoce la edad de consentimiento, ya que ni tan siquiera se contempla; dato muy significativo para prever los posibles abusos que se pueden cometer.

Aunque se pudiera pensar que hay una relación causa-efecto muy directa entre la promiscuidad y la transmisión de enfermedades sexuales, los estudios demuestran que no necesariamente es así. Por el hecho de estar en África y de conocer su elevado índice de enfermedades sexuales (en la zona sur del continente se concentra el 38 % de los enfermos de sida de todo el mundo), podríamos interpretar que en este continente hay mucho “desenfreno”.

Es cierto que en África algunos hombres mantienen prácticas amorosas con distintas mujeres a la vez y a largo plazo, en cambio, en países como Camerún, Haití o Kenya, las mujeres tienen un único compañero. No obstante, hay tribus como los Bantú Himba donde el noviazgo consiste en que la chica tenga varias relaciones con hombres; o casos como Tanzania, donde la proporción de compañeros para ambos sexos es similar.

Por lo tanto, el alto porcentaje de enfermedades de transmisión sexual responde también a otros factores adicionales relacionados con la cultura y la educación. En primer lugar, las mujeres casadas están más desamparadas con relación a temas de prevención de enfermedades. Hay un porcentaje muy elevado de madres adolescentes que tienen menos poder de influencia sobre sus maridos, los cuales muchas veces son infieles. Y en segundo lugar se encuentra la práctica de matrimonios infantiles. En países como Guinea, Malí, Níger o Etiopía, se celebran muchos matrimonios con niñas con las que, posteriormente, se mantienen relaciones sexuales, ¡niñas que ni tan siquiera han tenido la primera menstruación!

Otro motivo del incremento y de la extensión de estas pandemias está relacionado con la pobreza. Por lo tanto, son muchas las causas, y no sólo la relacionada con la excesiva actividad amatoria, las que explican esta situación. ¡No olvidemos que los solteros en África son menos activos sexualmente que en muchos países occidentales!

Más que escribir unas líneas ilustrando el concepto del machismo africano, creo que lo ideal es contar algunas de las prácticas que imperan en el continente para darnos cuenta de los niveles de degradación que se alcanzan. En Botswana, por ejemplo, en algunos casos, una mujer no puede mirar fijamente a la cara a un hombre. Esto sucede a pesar de estar considerado como uno de los países más “comprensiblemente liberales” por el Kgotla. En Uganda, es común una forma de saludo en el que las mujeres deben arrodillarse. En la zona del sur de Etiopía, el rito de iniciación femenino consiste en recibir castigos de los hombres jóvenes, una iniciación que como bien dice la palabra sólo es el comienzo de las futuras palizas en caso de no hacer bien el trabajo de casa.

En Mozambique (principalmente en el sur y en algunas etnias rurales, puesto que en general el país es uno de los que tiene en el mundo más representación femenina en el parlamento), una mujer debe dejar automáticamente sus tareas y atender al hombre cuando éste precise de su ayuda. También podría citar las agresiones que se producen en la República del Congo, ataques que provocan que una gran cantidad de mujeres tengan que acudir al hospital para ser tratadas de las llamadas fístulas obstétricas.

Respecto a las uniones amatorias, en el continente africano hay tres fases imprescindibles a tener en cuenta: la etapa de pretendientes y noviazgo, donde se suele implicar a la familia por razones de prestigio de los clanes, aunque la elección de las parejas a veces sea voluntaria; la dote, como herramienta de compromiso; y la ceremonia, como acto de unión que tendrá distintas modalidades dependiendo de la tribu en cuestión.

En África, conceptos como “amor”, “descendencia” y “economía” resultan estar tan condicionados que existen múltiples modalidades de matrimonio según las necesidades sociales. Un caso curioso es el de la unión entre dos mujeres, que no responde tanto a la atracción sexual como a un propósito colectivo.

Para finalizar, no debemos olvidar las relaciones amatorias entre occidentales y locales. La zona del norte de África, junto a algunos países caribeños y de América Latina, se lleva la palma de “ligues internacionales”. Una de cada cinco mujeres solteras de países desarrollados (entre otras nacionalidades, italianas, alemanas, británicas o españolas) en algún momento de su vida disfrutará de unas maravillosas vacaciones en Kenya, Gambia, Ghana o Senegal, entre otros países de la región. No sólo viajarán en busca de sol y tranquilidad

 

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Vicente Ferrer también con temas de género

19 ene

Turismo y género

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Una imagen que lo dice todo

15 ene

Tuismo y Genero

Temas de Género y amor en Japón

9 ene

¿Quieres tener tus propias fotos de boda sin tener una boda real? Al parecer algunas personas si lo quieren y les apetece. Una agencia de viajes japonesa llamada Cerca Travel ha comenzado ofreciendo un paquete este pasado año llamado la “Kyoto Solo wedding”. Es una experiencia de dos días centrada en una sesión de boda falsa que se ha diseñado para mimar a las mujeres y aumentar su autoestima.

Adjunto el link, los japoneses siempre me han sorprendido: ya cuando viajé allí para estudiar sus conductas amorosas y publicarlo en el capítulo sobre Japón de mi libro Atlas mundial del orgasmo, salieron algunas practicas amorosas asombrosas basadas por un lado en un conservadurismo extremo pero que a veces, precisamente por esa poca flexibilidad se convertía en unas prácticas sexuales que llegaban a la más pura perversión. También os añado una foto resumen de mi libro que habla sobre Japón y que se publicó en la revista Sexologies.

http://petapixel.com/2014/12/28/japanese-travel-agency-offers-solo-wedding-photo-shoot-singles-can-experience/

Cultura amorosa en Japón_Revista Sexologies escrito por Sandra Canudas

Juguetes no sexistas

5 ene

¡Que bien vamos avanzando para los reyes magos !: La cadena de jugueterías Toy Planet triunfa con su catálogo no sexista: la empresa ha publicado un catálogo navideño en el que los niños empujan carritos y las niñas juegan con camiones.

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“Fue una apuesta convencida y creo que hemos acertado”, afirma Ignacio Gaspar, director general de la cadena de jugueterías  Toy Planet cuando habla del catálogo navideño de la compañía. La empresa ha decidido romper con los estereotipos y mostrar, por ejemplo, a niños con carritos y con cocinitas, y a niñas empujando camiones y subidas a motos. Lo han hecho con los juguetes de sumarca propia, ya que el resto de fabricantes envía sus fotos ya preparadas para los catálogos.

Toy Planet detectó el año pasado y gracias a las redes sociales que las familias tenían ganas de ir dejando atrás los tópicos en los juguetes: “No llegamos a tiempo para incluir este cambio en el catálogo del año pasado, pero hicimos una campaña en redes con fotos individuales”.

Más info: http://verne.elpais.com/verne/2014/12/05/articulo/1417797173_124671.html

Planficación turística y género, mis metodologías. Sandra Canudas

31 dic

No son excesivos los estudios en la investigación de consumo respecto a la identidad de género o la razón del porqué un tipo de personalidad puede reconocerse más con los roles masculinos o los femeninos. Consecuentemente por la complejidad de las actitudes es más fácil basarnos en el sexo biológico que en la identidad de género.

La identidad puede ser un buen indicador de las actitudes de ocio pero mal pronosticador acerca de los productos o marcas que se pueden llegar a escoger. ¿Son útiles las preferencias hacia lo femenino o hacia lo masculino que todos tenemos para explicar algunos comportamientos de los consumidores/as? Los estudios (“Gender Identity in Consumer Behavior Research: A Literature Review and Research Agenda” de Kay M. Palan) deducen de momento que las actividades de recreo y algunos productos relacionados con la identidad de género no son determinantes para descubrir “talantes” de consumo siendo en cambio, la fisiología una premisa mucho más concluyente.

Es cierto que existen artículos basados en revisiones metanálisis -como los analizados por Janet Shibley Hyde de la Universidad de Wisconsin y publicados en American Psychologist, que sostienen la moderada diferencia existente entre hombres y mujeres (biológicamente y psicológicamente) con la excepción sobretodo en el ámbito del funcionamiento motor y de la sexualidad argumentando que, donde sí existen más diferencias es en la aplicación de nuestras creencias culturales y sociales respecto a los roles de “ lo que significa ser mujer o hombre”.

Si hacemos un breve recorrido sobre el pensamiento de la igualdad en sus orígenes advertimos algunas creencias feministas que exponen que, todo parte de una premisa de construcción social. Es verdad, que no se trata tanto de nacer hombre o mujer como hecho natural, más bien el determinar qué es ser “hombre o mujer” y es cierto que, muchas veces hacemos distinciones de lo que se considera propio de varones o hembras respecto a las actitudes y actividades. Sociólogos como Talcott Parsons ya elaboraron en los años 50 teorías sobre los roles sexuales y el papel que juegan la biología y la cultura en la formación de la personalidad masculina y femenina. De estos numerosos estudios se concluyen resultados respecto a talantes de consumo en el ocio y en los temas de marketing basados en el género. No obstante estos antecedentes, la ciencia sigue avanzando con nuevas divulgaciones que generan nuevas apreciaciones y en estos recomiendo entre otros estudiar el neuromárketing y el método de las “neuronas espejo” consistente en reproducir conductas sintiéndose identificado con esa repetición y por lo tanto, viendo un hecho externo y a la vez, ser capaces de realizarlo en nuestro propio cerebro. Es esa “empatía” la que ayudará en nuestras futuras ventas.

Son las respuestas cerebrales de atención, memoria retentiva y compromiso emocional las claves para el nuevo marketing y ese interés en la actitud del subconsciente y su medición son las que mejorarán nuestras estrategias.

Recordad que la investigación científica actual sobre el cerebro humano dice que el 98% de las actividades de nuestro cerebro son inconscientes, por tanto ¿sabemos tanto? Yo por si acaso, en mi afán de superarme y nunca dejar de aprender me estoy títulando para ser terapueta sistémica teniendo la certeza que aplicaré estos estudios en mis futuros proyectos.

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